Este es un caso claramente de " acoso escolar" puesto que se dan las tres características, es decir, hay una intención d hacer daño, el desequilibrio d poder (Adrián es un niño tímido, con falta de habilidades sociales) y la repetición de conductas dañinas.
El colegio debería tener en su proyecto Educativo líneas de trabajo relacionadas con la prevención, medidas organizativas (vigilancia de tecreos...) y una metodología didáctica (agrupamientos...) que incidirán en las conductas y relaciones entre los alumnos. Así mismo,en el plan de convivencia deberían incluirse medidas como actividades que fomenten un buen clima de convivencia en el centro, actuaciones para la resolución pacífica de conflictos...
El jefe de estudios y la tutora han actuado nefastamente fomentando más, si cabe, el acoso.
Ante esto, lo primero que habría que hacer es alertar a los adultos para que tengan una actitud vigilante y atenta, y a los alumnos comunicarles qué tipo de actitudes y de relaciones no son permisibles y deben comunicarlas en el momento en que se produzcan. Después, abriría un protocolo de íntervencion.
Con los que más habría que trabajar es con los alumnos espectadores, que no les gusta la situación pero que no intervienen, seguramente por miedo.
Estoy muy de acuerdo contigo en que el mayor trabajo, está también con los espectadores y su "no actuación".
ResponderEliminarSaludos
Susana